Modernizar la Administración Local: una alternativa socialdemócrata frente a la privatización
La política municipal en España atraviesa un momento decisivo. En la próxima década, más del 40% del personal de nuestras entidades locales se jubilará. Al mismo tiempo, la digitalización avanza a un ritmo acelerado y las expectativas de la ciudadanía sobre los servicios públicos no dejan de crecer. En este contexto, surgen dos caminos: apostar por la modernización y el fortalecimiento de la capacidad pública, o recurrir a la vía rápida de las privatizaciones y externalizaciones que defienden los gobiernos de corte ultraliberal.

Desde una perspectiva socialdemócrata, la respuesta es clara: modernizar no significa reducir lo público, sino dotarlo de recursos, estabilidad y legitimidad. La Unión Europea y el Consejo de Europa marcan esta dirección cuando insisten en reforzar la gobernanza local, garantizar la equidad territorial y situar a los ciudadanos en el centro de la acción administrativa.
El reto del relevo generacional
La jubilación masiva de la generación del “baby boom” abre una brecha enorme en la función pública local. Pero lejos de convertirse en un problema irresoluble, puede transformarse en una oportunidad si se planifica con inteligencia. La estabilización del empleo público y la planificación estratégica de recursos humanos deben ser una prioridad. No se trata únicamente de cubrir vacantes, sino de aprovechar el momento para incorporar nuevos perfiles, reforzar competencias digitales y apostar por una función pública profesionalizada y de calidad.
Evaluación del desempeño y carrera profesional
La transformación no puede limitarse a lo tecnológico. Una administración moderna necesita también revisar sus dinámicas internas. La evaluación del desempeño y la carrera profesional, aplicadas de forma justa y transparente, permiten reconocer el esfuerzo de los empleados, mejorar la productividad y garantizar un servicio más eficaz. No hablamos de importar acríticamente modelos empresariales, sino de adaptarlos al contexto público, donde la motivación y el compromiso con el bien común son tan relevantes como la eficiencia.
Digitalización al servicio de las personas
En los últimos años, el Estado ha avanzado con el Plan de Digitalización de las Administraciones Públicas 2021-2025, financiado con fondos europeos, que pone el acento en simplificar trámites y reducir plazos. El reto está en llevar este impulso a lo local, garantizando que los nuevos sistemas digitales no se conviertan en una barrera, sino en una palanca de accesibilidad. La digitalización debe pensarse desde el ciudadano: procesos sencillos, canales claros y una administración más cercana.
Ejemplos que desmontan el mito de la privatización
El discurso ultraliberal sostiene que privatizar es sinónimo de eficiencia. Sin embargo, la evidencia demuestra lo contrario. París recuperó la gestión pública del agua y logró ahorros millonarios y un servicio de mayor calidad. Valladolid hizo lo mismo, respaldado por los tribunales, y consolidó un modelo público viable. En Barcelona, la creación de Barcelona Energía muestra cómo el sector público puede liderar la transición verde. Estos casos nos recuerdan que lo decisivo no es la etiqueta “público” o “privado”, sino la capacidad de gestión y control democrático.
Formación y capacitación permanente
Un eje fundamental para esta modernización es la formación continua. Los nuevos empleados públicos deben superar pruebas que valoren no solo su conocimiento teórico, sino también sus competencias tecnológicas. Y quienes ya forman parte de la administración deben reciclarse constantemente en herramientas digitales e inteligencia artificial. El futuro de la administración pasa por equipos preparados para gestionar la innovación sin perder de vista la cercanía con el ciudadano.
Los municipios pequeños también cuentan
No podemos olvidar que gran parte de la España local son municipios pequeños, con recursos limitados. Para ellos, las diputaciones provinciales deben convertirse en un soporte decisivo, facilitando asistencia técnica, formación y recursos económicos. La modernización no puede ser un privilegio de las grandes ciudades: debe ser un derecho en todo el territorio.
Más capacidad pública para más democracia local
Al final, la cuestión es política. Frente a la tentación de privatizar, la alternativa socialdemócrata apuesta por invertir en personas, en innovación pública y en control democrático. La verdadera frontera no está entre lo público y lo privado, sino entre administraciones con capacidad y sin ella. Allí donde se invierte en capacidad pública, los servicios son más eficientes, la democracia más sólida y la ciudadanía más protegida.
La modernización de la administración local es, por tanto, mucho más que una cuestión de gestión. Es una apuesta por la igualdad, la cohesión social y la calidad democrática. Y es también un relato que debemos comunicar con fuerza: solo con instituciones locales fuertes, profesionales y modernas podremos garantizar servicios públicos de calidad en el siglo XXI.
Referencias
- Plan de Digitalización de las Administraciones Públicas 2021-2025
- Informe de balance del Plan de Digitalización AAPP 2021-2025
- “Digitalización e Inteligencia Artificial – Avance Digital”
- España Digital 2025
- Modernización de las infraestructuras digitales del sector público