Viejos métodos para nuevos conflictos: el gran error ante la reacción identitaria del extremismo

Viejos métodos para nuevos conflictos: el gran error ante la reacción identitaria del extremismo

El error de los viejos paradigmas en la era del extremismo

El auge de la extrema derecha juvenil en Europa ha descolocado a instituciones, partidos y gobiernos, que han respondido, casi sin excepción, desde esquemas analíticos propios de finales del siglo XX. Esta grieta generacional revela el desfase entre una realidad social profundamente mutada y un aparato político-administrativo cuyo marco de referencia permanece anclado en el modelo del Estado de bienestar clásico y la participación vertical.

Diagnóstico equivocado, reacción ineficaz

La primera gran distorsión estriba en analizar el fenómeno como una reacción lineal al malestar económico, ignorando la complejidad de lo que la literatura reciente denomina “crisis de las expectativas” y “deconsolidación democrática” en los jóvenes. Instituciones y formaciones políticas tienden a interpretar el apoyo juvenil a la radicalidad como un simple epifenómeno de crisis material o desinformación, cuando en realidad responde a procesos de marginación relativa, bloqueo vital y ruptura de la confianza en los mecanismos de representación formales.

Obsolescencia de las herramientas institucionales

Los aparatos políticos y administrativos operan todavía bajo la lógica del diálogo sectorial, la mediación burocrática estable y fórmulas de acción colectiva diseñadas para una sociedad homogénea y explícitamente estructurada en clases. Sin embargo, las generaciones jóvenes están inmersas en una individualización creciente, atomizadas en sus demandas existenciales y altamente dependientes de dinámicas comunicacionales digitales que escapan al control de los intermediarios clásicos.

El resultado es una “intergenerational democratic blind spot”: un punto ciego institucional, donde los intereses y representaciones juveniles carecen de canales eficaces y tienden a expresarse a través de la protesta disruptiva o la adhesión a alternativas antiestablishment.

El lastre gerontocrático y el cortoplacismo democrático

La literatura sociopolítica contemporánea coincide en que la Europa envejecida, donde el peso de las generaciones mayores en la estructura de poder no deja de crecer, prioriza intereses inmediatos, consolidando un sesgo generacional que bloquea reformas ambiciosas en empleo, vivienda o redistribución. Esta “miopía del futuro” alimenta la desafección juvenil y deja el campo libre a fuerzas políticas que prometen ruptura y protección identitaria, aunque ello tensione los marcos democráticos existentes.

Sin embargo, el problema no reside únicamente en la edad avanzada de quienes ocupan las posiciones de poder, una dimensión analizada por la sociología contemporánea señala además la tendencia de ciertas élites jóvenes a reproducir, asimilar y reforzar los mismos enfoques y dinámicas que sostienen dichos aparatos y administraciones. En muchos casos, para prosperar en estructuras institucionales envejecidas, jóvenes dirigentes adoptan modelos de gestión y marcos ideológicos que perpetúan el status quo, lo que provoca entre sus coetáneos una fuerte percepción de alienación y traición generacional. Así, lejos de ser representantes genuinos del malestar juvenil, dichos jóvenes dentro de los aparatos pasan a encarnar los mismos estilos, prioridades y cortoplacismos que generan rechazo entre el resto de la juventud. Este fenómeno, a menudo invisibilizado, contribuye a intensificar la brecha entre las aspiraciones de los jóvenes y la oferta institucional, amplificando la crisis de legitimidad y de representación política en Europa.

Crisis de la intermediación y nueva politización

La erosión de los grandes relatos y la fragmentación del espacio público han desdibujado la capacidad de los partidos y administraciones para ordenar los conflictos, modulando el paso de los problemas económicos a disputas filosóficas y de identidad. El apego institucional a relatos y mecanismos anticuados, incapaces de dialogar en el lenguaje digital, emocional y memeificado de las nuevas generaciones, se convierte en sí mismo en un factor de alienación y animadversión.

Conclusión

Pensar la democracia europea del siglo XXI exige romper el círculo vicioso de recetas y diagnósticos viejos ante realidades inéditas. El desafío principal no reside tanto en la amenaza de las ideas extremas, sino en la formidable crisis de representación, interpretación e intermediación de los actores tradicionales. Solo un reenfoque valiente, abierto al conocimiento científico sobre los cambios generacionales y comunicativos, permitirá responder con solvencia a este ciclo crítico y defender el pluralismo democrático europeo frente a la reacción ultra.

La Doctrina Social de la Iglesia como semilla de compromiso político y cohesión social: Reflexiones tras la III Escuela Social de Mérida-Badajoz

La Doctrina Social de la Iglesia como semilla de compromiso político y cohesión social: Reflexiones tras la III Escuela Social de Mérida-Badajoz

La reciente III Escuela Social de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz fue mucho más que un encuentro de reflexión: fue la confirmación de que la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) es un fermento imprescindible para la construcción de una comunidad política más cohesionada, justa y solidaria en España.

La ponencia de Jesús Gómez Medinabeitia puso el foco en el reto de aplicar la DSI a la vida pública de los cristianos y ciudadanos. Se subrayó que el compromiso en lo público no es secundario, sino una dimensión esencial de la fe vivida en comunidad. El cristiano está llamado a tender puentes y armonizar relaciones, afrontar divisiones sociales y superar identidades cerradas, asumiendo el Evangelio como motor de cambio. La DSI nos invita así a la amistad social, al diálogo, y a la defensa activa del bien común, interpelando tanto nuestras comunidades como los propios procesos políticos.

Este espíritu de “discípulos y ciudadanos” contrasta con la historia reciente del catolicismo español, marcada por la decisión de la Conferencia Episcopal, liderada por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, de no respaldar la creación de un partido democracia cristiana al estilo italiano. Este rechazo, aunque buscó evitar la identificación partidista de la fe y ganar autonomía, dejó un vacío en el desarrollo político de iniciativas católicas, que en ocasiones han derivado en movimientos alejados de la verdadera DSI, o incluso opuestos a ella. Frente a esa ausencia, la DSI sigue mostrando que el Evangelio en política no se impone por partido, sino por testimonio, participación y propuestas que promuevan la justicia, el diálogo y la inclusión social.

En la España actual, marcada por la polarización y la dificultad para la cohesión social, el papel de los laicos comprometidos con la DSI puede ser decisivo: evitar la reducción de la fe al ámbito privado o exclusivamente pastoral, y proyectarla como motor de acción social y política. La participación responsable en la vida pública —desde asociaciones, movimientos sociales o incluso propuestas políticas inspiradas por la DSI— es una llamada a influir activamente en el rumbo de nuestras sociedades para que sean espacio de encuentro, desarrollo integral y verdadero bien común.

De ahí el valor y la vigencia del mensaje recogido en la III Escuela Social: la transformación política y social empieza por la formación, la comunión y el compromiso cotidiano de cada cristiano. Porque participar es amar lo que construimos juntos, y la presencia cristiana en la vida pública es, y debe seguir siendo, la semilla de una sociedad más fraterna, justa y solidaria.

Argentina, en la cresta de la ola ultra-conservadora global

Un análisis tras las legislativas’25

La jornada electoral argentina de 2025 marca un hito en la política latinoamericana y sirve de espejo para observar un fenómeno más amplio: la consolidación de liderazgos ultraconservadores en todas las latitudes. Javier Milei y su partido La Libertad Avanza han confirmado su posición hegemónica, obteniendo una contundente victoria legislativa que reconfigura no solo el tablero nacional, sino también el mapa global de las derechas radicales.

Argentina: resultados y rupturas

El 40,66 % de los votantes respaldó a La Libertad Avanza, traduciéndose en 64 diputados sobre 127 bancas en disputa, mientras que la tradicional Fuerza Patria apenas defendió 24,31 % y 31 escaños. Queda así evidenciada la crisis de representatividad de los partidos históricos, que arrastran una caída libre desde hace años. Milei interpretó el resultado como un cheque en blanco para profundizar sus reformas de ajuste y desregulación, aunque los desafíos económicos, inflación persistente, conflicto sindical, alto malestar social, siguen intactos.

Milei como símbolo de la nueva derecha radical

¿Qué explica este respaldo sociopolítico? Milei encarna el arquetipo del outsider antiestablishment. Su discurso disruptivo de “dinamitar la casta política” conecta con una ciudadanía desencantada y segmentada, que busca respuestas contundentes ante la frustración económica y la falta de futuro. El fenómeno Milei no es aislado, sino una expresión local de la ola ultraconservadora que cruza fronteras: líderes como Trump en EE. UU., Meloni en Italia o partidos radicales en Europa del Este comparten los mismos resortes discursivos y tácticos.

El auge global del ultraconservadurismo

Argentina se suma a la tendencia internacional: polarización extrema, rechazo a las élites y desconfianza en las instituciones. La narrativa anti-progresista y la viralización de discursos incendiarios potencian el efecto Milei, en sintonía con la fragmentación social y la digitalización de la confrontación política. Este giro desafía puntos básicos de la gobernabilidad democrática y plantea preguntas urgentes sobre el papel de las instituciones y la capacidad de los sistemas políticos para contener el descontento.

Para profundizar

  • Resultados y análisis detallados: Wikipedia Argentina, Infobae y Negocios.com.wikipedia+2
  • Estudios científicos recientes: “Milei, ¿por qué? Hechos e interpretaciones de una erupción electoral” (Ramírez & Vommaro, Más Poder Local, 2024).dialnet.unirioja+1
  • Debate internacional: “El auge global del conservadurismo: un nuevo cambio de poder político” 19fortyfive.com
  • Perspectiva sociológica: Foro de AskSocialScience en Reddit (2025).reddit
  • Implicancias para la comunicación social: CloseupCompany, “Oleada conservadora: las marcas ante un nuevo mapa social”.closeupcompany

En suma, Argentina funciona como laboratorio y advertencia: detrás del éxito de Milei late una crisis de fondo sobre la viabilidad de las democracias representativas y la amenaza del radicalismo outsider. Estudiar este caso es esencial para comprender las nuevas formas de poder y confrontación social que recorren el planeta.

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  1. https://www.negocios.com/articulo/ultima-hora/golpe-politico-argentina-javier-milei-amplia-mayoria-contundente-victoria-elecciones-legislativas/20251027064911470301.html
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_legislativas_de_Argentina_de_2025
  3. https://elpais.com/argentina/2025-10-27/milei-y-un-triunfo-electoral-que-esconde-un-riesgo.html
  4. https://www.maspoderlocal.com/index.php/mpl/article/view/milei-argentina-elecciones-2023-mpl55
  5. https://translate.google.com/translate?u=https%3A%2F%2Fwww.19fortyfive.com%2F2025%2F02%2Fthe-global-rise-of-conservatism-a-new-political-power-shift%2F&hl=es&sl=en&tl=es&client=srp
  6. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/9297989.pdf
  7. https://closeupcompany.com/oleada-conservadora-las-marcas-ante-un-nuevo-mapa-social/
  8. https://www.reddit.com/r/AskSocialScience/comments/1nn2qv6/whats_leading_to_the_world_becoming_more/
  9. https://www.infobae.com/elecciones-argentina-2025/
  10. https://es-us.noticias.yahoo.com/milei-logra-victoria-hist%C3%B3rica-elecciones-045223249.html

Badajoz ante el 17 de octubre: pobreza, desigualdad y políticas que funcionan

La pobreza en las sociedades avanzadas no es un accidente: es el resultado previsible de estructuras económicas, arreglos institucionales y decisiones de política pública. En el suroeste español, esta evidencia se vuelve más nítida. Badajoz comparte con su entorno regional una combinación de salarios bajos, mercados de trabajo frágiles, desigualdades territoriales y costes de vida que presionan los presupuestos de los hogares, especialmente cuando hay menores a cargo. En este contexto, el 17 de octubre, Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza, invita a mirar con rigor qué está pasando, por qué y qué funciona.

Radiografía breve: dónde estamos

  • Extremadura mantiene una de las tasas AROPE, riesgo de pobreza o exclusión, más altas del país: 32,8% en 2023, es decir, aproximadamente uno de cada tres extremeños en riesgo. La incidencia es mayor en hogares con menores y en hábitats rurales, aunque la brecha rural-urbana se ha estrechado recientemente. La pobreza severa se sitúa en 10,2%, con empeoramiento relativo para las mujeres (11,7%).  
  • En España, la AROPE bajó al 25,8% en 2024, una leve mejora que no altera el patrón territorial: sur y suroeste concentran mayor vulnerabilidad.  
  • En la UE-2721,0% de la población estaba en riesgo de pobreza o exclusión en 2024: la media europea mejora, pero con fuertes diferencias regionales; el sur mediterráneo continúa rezagado.  

Badajoz en su entorno: renta y brechas

La renta por habitante en Extremadura se sitúa sistemáticamente en el tramo bajo del país. El Atlas de Renta por Hogares del INE confirma que más del 80% de los municipios extremeños se ubican en el cuartil de menor renta de España, menos de 11.537 €/hab. en 2022.  

La estadística del IRPF por municipios de Hacienda refleja una renta media de los declarantes inferior al promedio nacional y una evolución lenta, con mejoras nominales recientes que no siempre se traducen en capacidad real de compra ante energía, vivienda y cesta básica.  

Conclusión operativa para Badajoz: aun cuando la capital concentra empleo y servicios, no tira de la media regional con la fuerza esperada, y convive con brechas intraurbanas visibles en el mapa de renta por secciones censales (INE), un patrón asociado a desigualdades en educación, empleo y vivienda.  

Evolución: mejoras estadísticas, vulnerabilidad persistente

Los datos autonómicos muestran que las tasas agregadas (AROPE y pobreza relativa) han mejorado respecto a los picos de la década pasada, pero la pobreza severa y la infantil resisten, y los hogares con menores siguen castigados. En 2023, Extremadura registra su mínimo histórico de riesgo de pobreza (27,6%), pero la severa no desciende en la misma proporción y las mujeres soportan mayor vulnerabilidad. Este “doble movimiento” —mejoría relativa sin reducción intensa de la pobreza más dura— evidencia límites del crecimiento para sanar desigualdades si no va acompañado de políticas redistributivas, de rentas y vivienda.  

Por qué ocurre: una lectura desde la sociología y la ciencia política

Tres mecanismos explican la persistencia:

  1. Estructura productiva y salarios: economías locales con sectores de baja productividad reducen salarios a mediano plazo, limitando trayectorias laborales y recaudación fiscal con la que financiar bienestar.
  2. Ciclo de desventajas acumuladas: los estudios muestran efectos de clase, educación y territorio que atenúan la movilidad social intergeneracional.
  3. Diseño institucional del bienestar: el motor de las transferencias y servicios (condiciones de acceso, suficiencia, universalidad, gobernanza multinivel) determina la capacidad real para amortiguar shocks y permitir proyectos de vida.

Europa como espejo: lecciones del sur mediterráneo

Comparada con la media europea, España avanza en empleo y ciertas prestaciones, pero arrastra déficits en pobreza laboral, vivienda asequible y coordinación de políticas a escala municipal y regional. Las estadísticas europeas insisten: crecimiento sin redistribución no reduce la pobreza estructural; lo que funciona es ingresos mínimos/pensiones suficientesprestaciones por hijovivienda socialeducación/cuidado tempranos y empleo de calidad.  

Qué funciona: un menú de políticas eficaces

  • Garantía de ingresos (ingresos mínimos bien diseñados, pensiones adecuadas) reduce pobreza severa y estabiliza el consumo de los hogares vulnerables.
  • Prestaciones por hijo y servicios de cuidado son la política anti-pobreza infantil con mejor relación entre coste y efectividad a medio plazo: mejoran empleo femenino y resultados educativos.
  • Vivienda asequible: parques públicos, alquiler social y rehabilitación energética son palancas urbanas con alto retorno social.
  • Empleo de calidad: reducir temporalidad y reforzar formación continúa siendo condición para abrir escaleras de movilidad.
  • Gobernanza local basada en datos: usar el Atlas de Renta del INE y la ECV para segmentar barrios y hogares, coordinar servicios sociales, empleo y vivienda, y evaluar impacto.  

Implicaciones para Badajoz: una agenda local de cohesión

  1. Mapa de necesidades por secciones censales (renta, desempleo, sobrecoste energético, hacinamiento), con presupuestos participativos orientados a resultados medibles.  
  2. Refuerzo de rentas y servicios para hogares con menores y mujeres en pobreza severa: complementariedades entre transferencias y cuidados.  
  3. Parque de vivienda asequible y rehabilitación en barrios con mayor vulnerabilidad energética.
  4. Estrategia de empleo de transición (cuidado, economía verde local, rehabilitación, digitalización de pymes) con itinerarios formativos certificables y orientación laboral de proximidad.
  5. Evaluación anual con indicadores INE/EAPN/AEAT y rendición de cuentas pública.

Modernizar la Administración Local: una alternativa socialdemócrata frente a la privatización

La política municipal en España atraviesa un momento decisivo. En la próxima década, más del 40% del personal de nuestras entidades locales se jubilará. Al mismo tiempo, la digitalización avanza a un ritmo acelerado y las expectativas de la ciudadanía sobre los servicios públicos no dejan de crecer. En este contexto, surgen dos caminos: apostar por la modernización y el fortalecimiento de la capacidad pública, o recurrir a la vía rápida de las privatizaciones y externalizaciones que defienden los gobiernos de corte ultraliberal.

Desde una perspectiva socialdemócrata, la respuesta es clara: modernizar no significa reducir lo público, sino dotarlo de recursos, estabilidad y legitimidad. La Unión Europea y el Consejo de Europa marcan esta dirección cuando insisten en reforzar la gobernanza local, garantizar la equidad territorial y situar a los ciudadanos en el centro de la acción administrativa.

El reto del relevo generacional

La jubilación masiva de la generación del “baby boom” abre una brecha enorme en la función pública local. Pero lejos de convertirse en un problema irresoluble, puede transformarse en una oportunidad si se planifica con inteligencia. La estabilización del empleo público y la planificación estratégica de recursos humanos deben ser una prioridad. No se trata únicamente de cubrir vacantes, sino de aprovechar el momento para incorporar nuevos perfiles, reforzar competencias digitales y apostar por una función pública profesionalizada y de calidad.

Evaluación del desempeño y carrera profesional

La transformación no puede limitarse a lo tecnológico. Una administración moderna necesita también revisar sus dinámicas internas. La evaluación del desempeño y la carrera profesional, aplicadas de forma justa y transparente, permiten reconocer el esfuerzo de los empleados, mejorar la productividad y garantizar un servicio más eficaz. No hablamos de importar acríticamente modelos empresariales, sino de adaptarlos al contexto público, donde la motivación y el compromiso con el bien común son tan relevantes como la eficiencia.

Digitalización al servicio de las personas

En los últimos años, el Estado ha avanzado con el Plan de Digitalización de las Administraciones Públicas 2021-2025, financiado con fondos europeos, que pone el acento en simplificar trámites y reducir plazos. El reto está en llevar este impulso a lo local, garantizando que los nuevos sistemas digitales no se conviertan en una barrera, sino en una palanca de accesibilidad. La digitalización debe pensarse desde el ciudadano: procesos sencillos, canales claros y una administración más cercana.

Ejemplos que desmontan el mito de la privatización

El discurso ultraliberal sostiene que privatizar es sinónimo de eficiencia. Sin embargo, la evidencia demuestra lo contrario. París recuperó la gestión pública del agua y logró ahorros millonarios y un servicio de mayor calidad. Valladolid hizo lo mismo, respaldado por los tribunales, y consolidó un modelo público viable. En Barcelona, la creación de Barcelona Energía muestra cómo el sector público puede liderar la transición verde. Estos casos nos recuerdan que lo decisivo no es la etiqueta “público” o “privado”, sino la capacidad de gestión y control democrático.

Formación y capacitación permanente

Un eje fundamental para esta modernización es la formación continua. Los nuevos empleados públicos deben superar pruebas que valoren no solo su conocimiento teórico, sino también sus competencias tecnológicas. Y quienes ya forman parte de la administración deben reciclarse constantemente en herramientas digitales e inteligencia artificial. El futuro de la administración pasa por equipos preparados para gestionar la innovación sin perder de vista la cercanía con el ciudadano.

Los municipios pequeños también cuentan

No podemos olvidar que gran parte de la España local son municipios pequeños, con recursos limitados. Para ellos, las diputaciones provinciales deben convertirse en un soporte decisivo, facilitando asistencia técnica, formación y recursos económicos. La modernización no puede ser un privilegio de las grandes ciudades: debe ser un derecho en todo el territorio.

Más capacidad pública para más democracia local

Al final, la cuestión es política. Frente a la tentación de privatizar, la alternativa socialdemócrata apuesta por invertir en personas, en innovación pública y en control democrático. La verdadera frontera no está entre lo público y lo privado, sino entre administraciones con capacidad y sin ella. Allí donde se invierte en capacidad pública, los servicios son más eficientes, la democracia más sólida y la ciudadanía más protegida.

La modernización de la administración local es, por tanto, mucho más que una cuestión de gestión. Es una apuesta por la igualdad, la cohesión social y la calidad democrática. Y es también un relato que debemos comunicar con fuerza: solo con instituciones locales fuertes, profesionales y modernas podremos garantizar servicios públicos de calidad en el siglo XXI.

Referencias


Casos de gestión pública / remunicipalización


Transparencia, datos abiertos y gobernanza digital

Guillermo Fernández Vara, un liderazgo hecho de respeto, cercanía y compromiso con Extremadura

Pocas figuras en la vida política actual hay que logren conciliar el ejercicio del poder con la dimensión humana. El fallecimiento hoy de Guillermo Fernández Vara nos llama a reflexionar sobre la importancia de un liderazgo que, más allá de los logros concretos de gobierno, se caracterizó por el respeto institucional, la templanza y un profundo compromiso y amor por su tierra.

En ciencia política, solemos distinguir entre liderazgos de confrontación —centrados en la imposición de agendas a cualquier precio— y liderazgos de conciliación, donde prima la capacidad de escuchar, de generar consensos y de construir confianza en la ciudadanía. Fernández Vara encarnó este segundo modelo. Su estilo sobrio, dialogante y alejado del ruido lo convirtió en un ejemplo de lo que podríamos denominar un liderazgo institucional con legitimidad afectiva, es decir, aquel que se cimenta no solo en el cargo o la autoridad formal, sino en la confianza que nace del afecto y del respeto mutuo.

Su trayectoria se distinguió por un escrupuloso respeto a las instituciones. Supo entender que la política no es un fin en sí misma, sino una herramienta para servir a la comunidad, y que el poder solo adquiere sentido cuando se ejerce con responsabilidad y con respeto a las reglas del juego democrático. En un tiempo marcado por la crispación y la polarización, su manera de estar en política es, sin duda, una lección de sobriedad y dignidad institucional.

Pero más allá del plano académico o institucional, quienes coincidieron con él en distintos momentos destacan su carácter afable, cercano y humano. Esa capacidad de mostrar cariño, de tender la mano con respeto y de mantener la coherencia personal es lo que le otorgó un lugar especial en la memoria colectiva de Extremadura. No se trataba únicamente de un presidente o de un político, sino de un vecino más que sentía un compromiso profundo y permanente con su tierra.

Desde la perspectiva de la consultoría política, el legado de Guillermo Fernández Vara nos ofrece una reflexión útil para el presente y el futuro: el liderazgo efectivo no es únicamente cuestión de estrategia electoral ni de gestión técnica. Se sostiene, en gran medida, en valores como la empatía, la humildad y el respeto. Y es ahí donde radica la fortaleza de un liderazgo duradero, capaz de generar legitimidad y confianza en una sociedad cada vez más exigente y desconfiada hacia la política.

En definitiva, Fernández Vara deja como herencia un modelo de liderazgo institucional que merece ser estudiado y reivindicado. Un liderazgo en el que la política se entiende desde lo humano, en el que la cercanía no es debilidad, sino fortaleza, y en el que el compromiso con la tierra y sus gentes se convierte en el motor de toda acción pública. Un ejemplo que, en tiempos de ruido y desgaste, resulta más necesario que nunca recordar.

Cooperación descentralizada: una apuesta socialdemócrata por el desarrollo local y global

Desde una perspectiva socialdemócrata, la cooperación internacional para el desarrollo trasciende el mero compromiso solidario: representa una estrategia efectiva para la promoción de sociedades más equitativas, cohesionadas y sostenibles, tanto en la región beneficiaria como en la sociedad donante.

En un contexto descentralizado, donde comunidades autónomas, municipios o regiones ejercen un protagonismo creciente, la cooperación internacional permite desplegar políticas públicas que no solo impulsan el desarrollo sostenible en países receptores, sino que también generan beneficios tangibles en la sociedad donante. Estos beneficios son directos e indirectos, y pueden comprender desde la creación de redes económicas y culturales hasta el fortalecimiento de capacidades técnicas e institucionales en el ámbito local.

¿Por qué apostar por la cooperación descentralizada desde una visión socialdemócrata?

  1. Fortalecimiento Institucional y Democrático: Las instituciones locales se ven fortalecidas al establecer alianzas internacionales que promueven buenas prácticas en gobernanza democrática y transparencia, consolidando así un marco institucional más robusto y participativo.
  2. Proyección Global y Posicionamiento Estratégico: Las regiones que adoptan políticas activas de cooperación descentralizada incrementan su visibilidad internacional, posicionándose como actores relevantes en el contexto global, atrayendo así oportunidades económicas y sociales adicionales.
  3. Beneficios Económicos y Sociales Directos: La cooperación internacional genera oportunidades directas para empresas, ONGs, universidades y ciudadanía en general, promoviendo la internacionalización del tejido productivo local y aumentando el capital social y cultural mediante el intercambio continuo de experiencias.
  4. Desarrollo Sostenible y Cohesión Social: Al alinear la cooperación con la Agenda 2030, las regiones donantes no solo contribuyen a combatir la pobreza y la desigualdad global, sino que también promueven modelos sostenibles de desarrollo local, elevando los estándares sociales y ambientales internos.
  5. Reducción de desigualdades y prevención de conflictos: Al abordar las causas estructurales de la pobreza, la cooperación descentralizada contribuye indirectamente a una mayor estabilidad global, generando entornos internacionales más seguros y previsibles, lo que redunda en beneficios para la propia sociedad donante en términos de seguridad y convivencia.

Ejemplos prácticos del impacto positivo:

  • Redes de intercambio educativo y profesional que incrementan las oportunidades de formación y empleo juvenil en las regiones donantes. 
  • Transferencia de conocimientos técnicos en ámbitos clave, como la gestión sostenible del agua, energías renovables o digitalización de la administración pública. 
  • Establecimiento de mercados bilaterales para productos locales que diversifican y fortalecen la economía regional.

La cooperación descentralizada desde una perspectiva socialdemócrata no solo es ética y solidaria: es también eficaz, rentable y estratégica. Una apuesta que, además de reflejar la solidaridad activa, incrementa significativamente las oportunidades económicas, sociales y culturales para la propia sociedad donante en el contexto global.

Invertir en cooperación es invertir en un futuro compartido, justo y sostenible.

Cooperación. El poder blando de las regiones

Según Joseph Nye, el poder blando es la capacidad de conseguir que otros deseen los resultados que uno desea porque admiran tus valores, quieren seguir tu ejemplo o aspiran a tu nivel de prosperidad y apertura. Sin duda, la proyección exterior de la Unión Europea se apoya principalmente en estrategias que buscan consolidar su poder blando en un mundo donde los valores democráticos y la libertad de mercado están mucho más amenazados que en las décadas precedentes, especialmente por actores que otrora fueran sus principales defensores.

El poder blando de las regiones de la UE

Sin embargo, la guerra en Ucrania y los recientes giros en la política exterior de EE. UU. están provocando cambios, acelerando otros y planteando nuevos retos para la política exterior de la UE. Uno de los principales problemas de la proyección exterior europea es su fragmentación, que abarca desde la acción de la Comisión Europea hasta iniciativas conjuntas de algunos gobiernos y actividades independientes de otros. En este contexto, las regiones, que carecen de competencias en política exterior, están más estrechamente ligadas a la UE mediante el alineamiento de diversas políticas, incluidas las de cooperación.

En un momento en el que la Comisión Europea trata de construir una estrategia de poder duro basada en el fortalecimiento de las capacidades militares y defensivas, el papel de construir y consolidar el poder blando europeo puede descentralizarse con una nueva filosofía. La Unión Europea es el mejor ejemplo de la capacidad de impulsar el desarrollo, la integración social y económica, así como de consolidar la convivencia y la paz entre países, pueblos y comunidades muy diversas. Hoy el mundo necesita esta capacidad, y si la impulsamos exclusivamente desde la Comisión Europea, podría enfrentarse a la misma resistencia que en algunos estados miembros bajo el influjo de la extrema derecha y el populismo, siendo Hungría el mejor ejemplo.

Las regiones y sus políticas de cooperación internacional están mejor posicionadas para trasladar al resto del mundo la imagen de una Europa comprometida con la democracia, la diversidad y las libertades civiles, convirtiéndose en una referencia mundial frente al retroceso de estos mismos principios. La propia estructura de la UE y su especial relación con las regiones, así como el enfoque de la cooperación descentralizada con acciones cercanas al terreno, vinculadas a las comunidades y los actores locales, representan una oportunidad que no podemos perder.

Tres ejes clave del poder blando regional

Los principales ejes sobre los que trabajar el desarrollo del poder blando europeo desde la proyección exterior de las regiones y sus políticas de cooperación serían:

  1. Identidad y cultura: Las regiones europeas pueden promover la riqueza cultural y patrimonial como una herramienta de diplomacia, reforzando la identidad europea en contextos internacionales.
  2. Ciudadanía y valores democráticos: El compromiso con la democracia y los derechos humanos debe estar en el centro de cualquier acción exterior, fomentando la cohesión social y el fortalecimiento de instituciones democráticas en los países socios.
  3. Alianzas y relaciones institucionales: La creación de redes y asociaciones transfronterizas permite consolidar alianzas duraderas que refuercen la estabilidad y el entendimiento mutuo, consolidando el poder blando europeo a largo plazo.

Una estrategia global en un mundo competitivo

En un momento de estrecha competencia global, ya no solo con China o Rusia, sino incluso con antiguos aliados como Estados Unidos, Europa debe consolidar un poder blando que la mantenga como referencia política e institucional. Para ello, las regiones son la clave, ya que no se busca una estrategia de poder extractivo o neocolonial, sino la consolidación de un mundo orientado hacia la paz y la convivencia. Desde políticas de cooperación transfronteriza, integración social o acciones para la consolidación de la paz, la UE puede contar con las regiones como las mejores interlocutoras, embajadoras y aliadas de las comunidades e instituciones locales receptoras de AOD.

La bandera de la UE debe ser una constante en todas las intervenciones, siempre en coordinación con la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), con el objetivo de servir como puente de entendimiento entre las poblaciones y consolidar la paz.

Una alianza con los defensores de la convivencia y la paz

Cualquier movimiento contrario a la corrupción, el autoritarismo o la violencia en el mundo debe ser visto como una oportunidad para forjar alianzas con aquellos que defienden una sociedad global basada en la convivencia y la paz. Mientras Europa consolida un poder duro sólido, debe apoyarse en todos los aliados internos y externos que respalden los derechos humanos.

Sánchez y la brecha hacia un nuevo liderazgo

Hace menos de una semana el presidente del Gobierno lanzaba un órdago inédito en la política española. Se daba cinco días para reflexionar sobre si merecía la pena continuar al frente del gobierno de la nación. Inmediatamente, tanto la organización como las bases de su partido se movilizan para pedir a gritos que no se marche, que continúe, que sí merece la pena.

Siguiendo la génesis de estos días, debemos recordar que todo parece empezar a tomar forma con la respuesta de Pedro Sánchez, en el Congreso, a Gabriel Rufián; a pesar de todo, sigo creyendo en la Justicia de mi país. Pese a que aun no había trascendido la posterior decisión, la gravedad del gesto y la solemnidad de su respuesta parecían apuntar al difícil momento provocado por la imputación de Begoña Gómez, su esposa, tras una sorprendente denuncia de Manos Limpias.

Sánchez da un tirón al freno de mano de la actualidad política, y lanza su órdago ante la sorpresa, el estupor y el desconcierto de propios y extraños. La vicesecretaria del PP, Ester Muñoz es la primera en responder, y lo hace con rosario de ataques a toda la familia de Sánchez, poniendo cara y el sello del Partido Popular a las proclamas más duras de los medios más conservadores e, incluso, de digitales de dudosa credibilidad.

Construir un nuevo modelo de liderazgo para una nueva sociedad

Estos cinco días han dado para mucho y finalmente parece que Sánchez ha conseguir provocar la reflexión a la que llamaba a la ciudadanía. Las noticias, los comentarios, post e incluso memes han puesto de manifiesto que hay una brecha cada vez mayor entre dos modos de entender la sociedad, la política e incluso las relaciones entre personas. Podríamos decir que es el sempiterno debate entre realistas e idealistas, progresistas y moderados, liberales y conversadores, pero estaríamos equivocados. La brecha corre transversal a toda la sociedad y tiene que ver mucho más con los procesos, las formas y los métodos, que con las ideas y los contenidos.

Sánchez ha conseguido que el bloque de la izquierda empatice con él y su familia ante los ataques de la derecha y la extrema-derecha, pero sobre todo ha conseguido poner sobre sí el foco al denunciar el modo de hacer política que lo llevó a esa tesitura. La reflexión que subyace a las declaraciones de Pedro Sánchez es que hay una brecha generacional, temperamental y hasta cultural en el modo de entender la política. De un lado la política de frentes, de otro la del diálogo, a un lado lo ideal y las posiciones como dogmas, de otro la realidad, la respuesta situacional y transaccional para conformar mayorías, de un lado la Vox de la conciencia y al otro la oportunidad de Sumar.

El reto ahora para Pedro Sánchez es fundamentar, argumentar y construir este nuevo modo de hacer política y especialmente el modelo de liderazgo para la política para los retos de este nuevo siglo. Los razonamientos del s.XX han puesto de manifiesto que no son válidos para responder a los retos más graves del presente, desde la crisis climática a la guerra o el reto continúo a los DD.HH. La respuesta dogmática, la creación de frentes y la confrontación permanente están en la base de los choques actuales y la vuelta a un mundo donde la guerra gana terreno año a año.

Las personas en el centro de la política

Humanizar la política parece un reto, pero es el camino para conseguir construir un nuevo modelo de liderazgo político basado en la empatía, la integración y la identificación. Lo trató de hacer Jacinda Ardern en Nueva Zelanda, lo hace Alexandria Ocasio-Cortez en EE.UU. y también lo hizo Carolina Bescansa con su bebé en brazos en el hemiciclo. Ahora Sánchez se ha cuestionado si liderar el gobierno de un país debe estar por encima del bienestar de su familia, si su esposa debe renunciar a su carrera profesional para evitar ser centro de ataques o si la familia debe asumir ser objetivo político y mediático.

Esta rehumanización del político debe ser la base para la rehumanización de la política, de los discursos, de los proyectos y de la implementación de las ideas. Hay una nueva generación que no compra productos tecnológicos en supermercados tras ver anuncios emotivos en la TV, sino que lo hace por internet tras leer reseñas en blogs, hacer comparaciones en webs y ver impresiones de compradores en redes sociales. Ese es el camino que van a seguir las políticas, las propuestas y los mensajes. El discurso grueso, emocional y de confrontación va a pasar, la política va camino del unboxing, y ya hay blogs y canales de Youtube que analizan de modo técnico y cuantitativo el impacto de las diferentes políticas. Sin duda, aunque parezca una contradicción, la rehumanización de la política pasa por la tecnificación que disipe con datos la bruma de las emociones superficiales de los discursos populistas y agresivos. El nuevo liderazgo construye mensajes racionales, enfocados en la realidad de las personas, de un modo práctico y concreto, frente a las banderas, las líneas rojas y los salvadores de las patrias y las ideas.